Sexualidad y genitalidad, el boom del momento

Hace días, el Ministerio de Educación de la Nación está mandando a las escuelas la revista “Educación Sexual Integral. Para charlar en familia” con el lema de “cuanto más sepan, mejor”. La revista se presenta como un elemento que ayudará a los padres y docentes a explicar con más claridad y sencillez la sexualidad a los hijos y alumnos (niños, jóvenes y adolescentes). La forma “sencilla y clara” de explicar este tema es preocupante, ya que expresa que “si saben más, mejor”; no creo que sea así, la información a un joven no debe salir solamente de la TV, internet o de lo que tenemos a mano, hay que saber buscarla, tenemos que aprender a informarnos.

Nosotros, como futuros padres, deberemos saber cómo educar íntegramente a nuestros hijos sin darle rienda suelta a todo. No podemos fomentar en niños de 3 o 4 años que conozcan sus partes íntimas manifestándoles que “tocarse está bien” o “no es algo indebido”. Por otro lado sabemos que nuestros cuerpos van cambiando en la adolescencia al igual que nuestra forma de pensar y sentir, y no por eso tenemos que dejar que la “curiosidad se despierte” o como dice en la revista “que la masturbación cumpla un papel importante para el desarrollo: como un signo de que la infancia queda atrás; el placer no es malo, no

es impuro ni peligroso”. Esta afirmación es un poco controvertida ya que, el placer bien utilizado no es malo, aunque el término aquí está mal usado, como placer genital, éste no nos deja crecer en dignidad, puede encadenarnos y confunde sexualidad con genitalidad.

A nuestros futuros hijos debemos demostrarles lo que es verdaderamente normal y aceptable según el orden natural; no podemos decirles que las relaciones prematrimoniales, entre personas de distinto sexo o no son solo por placer físico, afecto o compromiso, o enseñarles cuales son los métodos anticonceptivos (“no abortivos”) que ayudan a no llegar a un embarazo no deseado; o que estos métodos son fiables para que no haya una transmisión de enfermedades…si lo dejamos así el niño aprenderá a que no nace niño o niña, sino que bien puede elegir lo que sea...¿Dónde está el valor de la vida, el de la familia bien conformada, el del amor entre los esposos, el de la complementariedad NATURAL entre el hombre y la mujer?

Otro tema que trata es el de la “diversidad de género” (ya no hay solo hombre y mujer) algo que se apoyó al aprobar en la legislatura la ley 26.618 de “matrimonio? Igualitario”. ¿Tenemos que decirles a los chicos que está bien que elijan si quieren conformar un matrimonio heterosexual u homosexual, con la posibilidad de tener hijos? O podemos demostrar que la familia se conforma por un hombre y una mujer, unidos por el matrimonio, que sirve para dar vida, demostrar amor, ser fieles, responsables, y educar a los hijos.

En síntesis, debemos, como jóvenes, tener una actitud verdaderamente crítica, respecto a la “educación sexual” que propone el Ministerio de Educación; la familia, célula vital de la sociedad, sigue siendo la gran esperanza para una regeneración moral de nuestra humanidad, que se hace cada vez más necesaria. No podemos ser personas vulnerables y susceptibles, que se dejen llevar por este movimiento del siglo, “todo y todos es igual”, preocupémonos por el futuro… yo tengo 17 años y esta situación me preocupa al igual que deberían hacerlo ustedes, y por eso tendríamos que proponernos encontrar formas de educación en estos temas, en los que cuidemos sobre todo, la verdadera integridad sexual de los pequeños, para eso podemos valernos de libros, videos, charlas o revistas que lo hagan de esta forma; o llevar a cabo diferentes métodos que como padres deberemos aprender a tratar.


Luciana Seniuk

DNI: 37.614.495